Alejandro Rizo, una nueva vaquera para más ganadito y progreso

Alejandro Rizo, una nueva vaquera para más ganadito y progreso

Es muy común ver en el campo araucano corrales para el ganado elaborados en madera, con el objetivo de reducir los costos en la construcción de esta infraestructura rural, tan necesarias en el sistema productivo que maneje el predio.

Sin embargo, esta práctica es enemiga del medio ambiente, por la tala indiscriminada de árboles, además de ser un material que con el tiempo o la sobreexposición al agua y al sol se deteriora.

Alejandro Rizo, oriundo del departamento del César, pero araucano por adopción, lleva trabajando muchos años en la ganadería y en el trabajo del llano, vocación que como él dice “a punta de machete y hacha” ha logrado sostener económicamente a su familia.

Desde que tuvo su primera vaca, con un crédito, las ha resguardado en un corral de madera que él mismo construyó “Yo hice un corral de madera, que me tocó traer desde muy lejos.

La diferencia es mucha con esta vaquera, estoy muy agradecido, ahora se puede tener una cosa bien administrada y bien arregladita” aseguró Rizo, beneficiario del proyecto en la vereda San José de Caranal.

Para el productor, tener una vaquera en óptimas condiciones permite la implementación de buenas prácticas ganaderas en actividades del día a día como el ordeño, limpieza, manejo y herrado del ganado. Adicionalmente reduce el estrés y favorece el descanso de los animales.

Según, Juan Manuel Peña, ingeniero civil de la Fundación El Alcaraván, “la vaquera entregada consta de un cerramiento en tubería galvanizada, con portón, embarcadero en concreto para que el beneficiario o la comunidad pueda cargar el ganado, cubierta de zinc, piso en el embarcadero, dos corrales y un coso” obra a todo costo entregada al beneficiario como parte del Plan de Gestión Social voluntario de Ecopetrol y SierraCol Energy en sus zonas de influencia.

Las vaqueras cuentan con todos los elementos necesarios para el manejo y cuidado del ganado.

“Las comunidades han trabajado con vaqueras en madera, que se pudren y se dañan, con este material que usamos garantizamos la durabilidad y además ayudamos a tecnificar la ganadería”, explicó Peña frente a la ventaja de usar materiales que no deterioran el ecosistema pero y que sí favorecen su actividad agrícola.