Mujeres araucanas Ejemplo de tenacidad y emprendimiento

Mujeres araucanas Ejemplo de tenacidad y emprendimiento

La mujer llanera, como muchas mujeres del país, desempeña diferentes roles que le han permitido mostrar su templanza y tenacidad a la hora de emprender o realizar algún trabajo.

En todos los sectores, desde labores de campo hasta trabajos empresariales, las araucanas han demostrado sus grandes capacidades y, por eso, son motivo de orgullo para la región y son reconocidas no solo en la región, sino en todo el país. Por eso, a continuación exaltamos el papel de la mujer araucana en el crecimiento de la región.

Zuleima Norelis Tovar, su mayor orgullo es servir

Durante diez años en el área de Servicios Generales de la Fundación El Alcaraván, de Ecopetrol y SierraCol Energy, Zuleima ha demostrado que el servicio a los demás es la mejor forma de dar a conocer quiénes somos. Se siente muy orgullosa de su oficio, con el que ha logrado mejorar su calidad de vida y la de su familia.

“Mi familia es raizal: mi mamá, mi papá, mis abuelos… todos somos araucanos. Las mujeres araucanas nos caracterizamos por ser emprendedoras, tenemos fuerza, valor para enfrentar los problemas. No se avergüencen de sus trabajos, esto es una profesión; al contrario, atender a la gente permite demostrar cómo y quiénes somos. Yo me destaco por ser una mujer araucana que ama a este pueblo, pues me ha dado mucho”.

Ivonne Murcia, abanderada del trabajo seguro

La salud y seguridad industrial son pilares en las operaciones de Ecopetrol y SierraCol Energy. Nada es más importante que proteger la vida, y esta premisa encierra todo el entorno de la operación petrolera: los trabajadores, el medio ambiente y las comunidades vecinas.

Detrás de la supervisión de todos los planes y programas en materia de salud, seguridad industrial y cuidado del medio ambiente que se practican en los campos petroleros está Ivonne Murcia, una ingeniera industrial araucana que llegó a la operación hace catorce años.

Ingresó como estudiante en práctica y desde que conoció el campo petrolero supo que ese sería su lugar favorito para trabajar. Se desempeñó como coordinadora de Logística y Transportes en Caño Limón y luego incursionó en el área de Salud, Seguridad Industrial y Medio Ambiente, de la que en la actualidad es la Supervisora Senior.

“Es gratificante trabajar con una empresa que cuida su entorno y que brinda todas las garantías para hacer un desarrollo petrolero limpio y amigable con el medio ambiente”, enfatiza.

Ivonne es una digna representante de la mujer araucana. También es una muestra fehaciente de que las metas se alcanzan con trabajo y disciplina. Sin duda, una mujer destacada.

Adriana Rodríguez Quenza, ejemplo de superación

Nacida en las entrañas de las sabanas araucanas, en la vereda Feliciano, corregimiento El Caracol, Adriana vivió junto con su familia una época de violencia que en ese entonces golpeaba la región. Su impulso por salir adelante y cumplir sus metas, la ha llevado a los medios de comunicación, donde ha ejercido con disciplina y responsabilidad cada reto que le impone el periodismo en su carrera.

Su sencillez y humildad, así como sus ganas de superación, la han llevado a escenarios nunca imaginados como locutora y presentadora de artistas colombo-venezolanos y redactora de contenidos informativos y culturales en medios locales y regionales donde realizó parte de su labor periodística.

“El periodismo lo conozco desde niña, aunque no sabía exactamente en esa época lo que significaba. Escuchaba la radio y siempre pensaba en ser como esas personas que no veía, pero que hablaban todas las mañanas dando informaciones de lo que acontecía en la región”, recuerda.

Betsy Urrego Casanova, más que un corte, un estilo de vida

Mujer trabajadora, perseverante y sencilla. Ha dedicado más de 30 años de su vida a mejorar la calidad de vida de los arauquiteños por medio de su emprendimiento. Betsy considera que ser peluquera no es solo cortar cabello, sino que se trata de aprendizaje, habilidad, creatividad y carisma para recibir siempre con una sonrisa a todos los clientes.

“Vivo agradecida con Dios porque me ha regalado este talento para servir a la comunidad. Son muchas las personas que han pasado por este lugar e innumerables las experiencias compartidas con cada uno de ellos, que encuentran en nuestra peluquería un espacio de amabilidad y disposición de servicio”, explica Betsy.

 

Libia Lorenza Martínez, una raizal que sigue abriendo caminos

Lorencita, como se le conoce en el municipio de Arauquita, es una mujer raizal de 82 años que con mucha alegría dice sentirse orgullosa de ser nacida en la tierra del cacao.

Sus manos ayudaron a abrir caminos hacia La Esmeralda y algunas veredas de Arauquita. Narra con mucha alegría sus vivencias desde los nueve años en La Negrera, patrimonio cultural de Arauquita, recorriendo las calles del municipio, haciendo música y alegrando los rincones de la frontera.

“En Arauquita he vivido años maravillosos de mucha alegría, sobre todo cuando participaba como reina e instrumentista en La Negrera. Eran años en los que con nuestro talento íbamos por todos los barrios haciendo música y echando bromas para pedir dinero; después íbamos a llevárselo a las familias más pobres del pueblo.

También organizábamos muchos juegos autóctonos y disfrutábamos de las tradiciones gastronómicas de nuestra tierra arauquiteña”.